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Asociación Nacional de Porcinocultura Científica

 

 

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Protocolos de abordaje a los procesos entéricos en ganado porcino. Fases de lactación y transición (II)

Pascual Belenguer1 y Manuel Toledo Castillo2

  1. Veterinario jefe de cerdas de Agroturia S.A. Massalfassar (Valencia).
  2. Veterinario jefe de cerdas de Juan Jiménez García, SAU. Lorca (Murcia).

El presente trabajo es la segunda y última parte de una recopilación de las experiencias de campo que nos encontramos en nuestro trabajo diario. En este último capítulo tratamos sobre el síndrome diarreico en el postdestete. Este periodo es un momento en el que lechón sufre una serie de agresiones muy importes: su entorno, su manera de alimentarse… lo que le obliga a adaptarse a todos estos cambios en una etapa muy temprana de su vida, lo que le supone una transición muy brusca y dramática.

Síndrome diarreico en el postdestete 
El periodo postdestete es un momento crítico del lechón. En primer lugar, la temperatura crítica de los lechones varía desde los 23 grados que tienen en los últimos días en maternidad, a los 28 grados en la primera semana postdestete. Por otro lado, la adaptación a la nueva presentación del alimento, donde pasa de un alimento altamente digestible con una cantidad de agua y a temperatura corporal como es la leche materna a un alimento completamente seco. 
Desde el punto de vista social, el lechón debe adaptarse al nuevo lugar y a nuevos compañeros, incrementándose su nivel de estrés de forma significativa. Esto es de vital importancia en la presentación de diarrea, y es el tiempo que tardan los lechones en entrar a consumir pienso de manera voluntaria. La cantidad de pienso consumido es el factor principal de influencia en la altura de las vellosidades intestinales y estas tienen una función de barrera para bacterias y toxinas.

Como factores de riesgo más importantes en la presentación de procesos entéricos:

1. Calidad del agua de bebida de los lechones:

  • Calidad microbiológica
  • Calidad físico-química, tienen una influencia muy directa.

2. Calidad del pienso de iniciación:

  • Digestibilidad.
  • Presentación de la misma harina o gránulo.
  • Administración (tolvas, cantidad de pienso que les cae al vaso de la tolva) inciden en la ingesta voluntaria de pienso por el lechón. Debe disponerse de pienso fresco y la cantidad debe ser la justa, sin excesos en la boca de la tolva, ya que disminuye el consumo y los lechones comenzarán a escarbar para encontrar pienso fresco, dando lugar a pérdidas de pienso por caída a la fosa. Se afirma que no viendo pienso en el suelo, la cantidad de desperdicio puede ser de entorno del 3%, por lo que si vemos las pérdidas pueden ser mucho mayores.

3. Relación peso y edad al destete: 
Una práctica habitual en algunas granjas  es el destete de animales que no cuentan con suficiente edad (por debajo de los 20 días de vida) aunque tengan peso suficiente. Estos lechones son inmaduros, su tiempo de entrada a consumir pienso se incrementa notablemente y su inmadurez digestiva hace que animales que se colocan en las cuadras de cabeza, del destete a los pocos días se tengan que retirar por una pérdida importante de condición corporal.

4. Temperatura de acogida de los lechones:
Como hemos dicho antes, es de vital importancia, ya que la temperatura que necesitan los primeros días debe ser al menos de 28º C si cuentan con placas en el suelo y de unos 25º C si cuentan con placas calefactores en el suelo. El  frío es un factor principal en la presentación de diarreas por varios motivos: reduce la ingesta voluntaria de alimento, es un factor de estrés en los animales, reduciendo su capacidad de adaptación al nuevo entorno y su capacidad de defensa contra los patógenos intestinales. Nuestra recomendación es  comenzar con temperaturas de 28º C y bajar dos grados por semana hasta llegar a los 23º C.

Tipos de diarreas
En la práctica distinguimos varias presentaciones clínicas distintas; así tenemos:

  • Diarreas que aparecen en los primeros cuatro días postdestete, normalmente debidas a factores relacionados con la digestibilidad del pienso o con la inmadurez digestiva de los lechones, y/o con el tiempo que tardan en consumir pienso y su capacidad de ingesta voluntaria de pienso, esta tiene una gran influencia sobre el desarrollo de la vellosidades ya que la nutrición de las mismas es por el lumen intestinal.
  • Por otro lado existen procesos entéricos de larga duración bastante resistentes a los antimicrobianos utilizados en los tratamientos de control. Suelen estar asociados normalmente a procesos primarios víricos, que recirculan en el núcleo de madres (PRRS).
  • Hay otros procesos víricos que pueden actuar como agentes primarios, en ocasiones puede ser patógeno típico de la flora intestinal (Circovirus porcino tipo 2), ya que a nivel de campo observamos que la vacunación, de alguna manera, tiene alguna influencia sobre el sistema inmune, haciendo que la respuesta a los tratamientos sea mucho mas eficaz
  • El uso de antimicrobianos, fundamentalmente β-lactámicos, conduce a disbiosis.
  • Enfermedad de los edemas, como entidad independiente pero ampliamente relacionada con determinadas pirámides de producción y con ciertos factores de manejo que hacen que se presente la enfermedad de forma muy aguda, originando un cuadro de bajas muy importante. En el caso de esta enfermedad, el abuso de óxido de zinc en los lechones puede dar lugar a la presentación del cuadro al suprimirse el óxido de zinc del pienso a su entrada a cebo. De igual manera, los cambios bruscos de alimentación son un factor que predispone a la presentación de la clínica.
  • La diarrea puede acontecer por procesos víricos de carácter sistémicos. Muchas veces, sobre todo en granjas negativas a PRRS, observamos como una de las sintomatologías más frecuentes es la presencia de diarreas, con la particularidad de que no hay ningún tipo de respuesta a todos los tratamientos que introducimos, y en  numerosas ocasiones se complica con la presencia de circovirus tipo II, haciendo que la clínica aparezca de una manera mas severa y el nivel de mortalidad sea tremendamente alto.

Alimentación, manejo y tratamientos
Durante la primera semana de entrada en la fase de transición, es de vital importancia un manejo correcto del pienso. Los animales deben tener acceso al pienso fresco, lo que implica un adecuado manejo de las tolvas.
La administración del pienso en papilla facilita un consumo elevado y rápido. Es una buena herramienta de trabajo pero debe de hacerse correctamente: las papillas deben prepararse para los dos primeros días en relación 2:1 (Agua: pienso); la tolva debe retirarse para la administración de los lechones y limpiarla; los siguientes días, la papilla debe tener una relación 1:1 y proceder de la misma manera. Si no se realiza así es mejor no hacerlo puesto que supone un incremento de trabajo extra y no tiene ningún efecto sobre los animales; es evidente que el pienso para el suministro de papillas  debe ser el lactoiniciador en harina.
La utilización de acidificantes en el agua es bastante útil, ya que aunque los antibióticos son mas eficaces, el usar antibióticos durante algún tiempo vía agua conduce muchas veces a provocar disbiosis intestinales que cronifican la diarrea. Así se origina un problema con la presencia de muchos animales que van a ser saldos y no podrán entrar en cebo y ser sacrificados en esta fase.
Tratamientos antibióticos si el proceso se presenta de forma aguda y en un porcentaje de animales alto (siempre son más de los que observamos) se debe proceder a tratamiento parenteral con antibióticos de amplio espectro tipo fluoroquinolonas a dosis elevadas durante al menos dos días. Además debe acompañarse de tratamientos en el agua por ejemplo con asociaciones de colistina más una lincosamida que suele dar buenos resultados.

Tratamiento de enfermedad de los edemas

  1. Restricción del acceso al pienso mediante el cierre de tolvas para minimizar el sustrato de crecimiento de E. coli ETEC. A continuación, la vuelta al consumo de pienso debe hacerse lo más gradual posible.
  2. Aplicación parenteral de antibióticos durante al menos tres días con antibióticos de amplio espectro tipo fluoroquinolonas, cefalosporinas, etcétera.
  3. Puede apoyarse con medicaciones vía agua durante 5 días de combinaciones de colistina con lincomicina.
  4. Tratamiento del agua con acidificantes orgánicos, ph del agua  4,  tendrá un doble efecto: por un lado será bactericida para los E. coli, y por otro lado mejorará la digestibilidad de las proteínas impidiendo las diarreas.

 

 

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