Protocolos de abordaje a los procesos entéricos en ganado porcino: fases de lactación y transición (I)
Pascual Belenguer1 y Manuel Toledo Castillo2 .
- Veterinario jefe de cerdas de Agroturia S.A. Massalfassar (Valencia).
- Veterinario jefe de cerdas de Juan Jiménez García, SAU. Lorca (Murcia).
El presente trabajo es una recopilación de las experiencias de campo que nos encontramos en nuestro trabajo diario, algunos procedimientos, recomendaciones y estrategias no están referenciados en la bibliografía puesto que se trata de un trabajo eminentemente práctico. Cada zona de España, cada sistema de producción y cada empresa puede requerir formas de actuar distintas. No pretendemos sentar cátedra; es más, estaríamos encantados de que se aportasen nuevas ideas, nuevas estrategias, compartirlas y poder ponerlas en común con todos los compañeros ya que nuestro objetivo final como técnicos en producción porcina es resolver problemas. El objetivo de este trabajo es resumir desde un punto de vista eminentemente práctico el abordaje a los procesos digestivos en lechones. Esperamos que sea de vuestra utilidad.
Introducción
En la fase de lechón, la patología más frecuente y recurrente que se produce son los procesos entéricos, estos inciden en la productividad de la granja, no solo por la bajada de la productividad numérica en los brotes agudos, también lo hacen y de manera muy intensa en la calidad de los lechones cuando los procesos son crónicos.
Frecuentemente son procesos multifactoriales, en los que aparecen involucrados varios factores agentes bacterianos y/o víricos, unidos a factores de tipo ambiental y de manejo. La resolución final del problema pasa por corregir todos esos factores. Hay alguna práctica muy común que consiste en realizar tratamientos indiscriminados con un gran número de antibióticos y con demasiada frecuencia resulta decepcionante cuando se pretende resolver de forma completa la problemática. Sirven, como decimos los técnicos, para poner “parches”, para detener el brote agudo y para que nos de tiempo a pensar en cómo hacer un abordaje integral y pensar en un protocolo de intervenciones para el control de cada aspecto que incida en el complejo entérico.
Factores que influyen en la presentación del complejo entérico en lechones lactantes
- Factores ambientales.
- Manejo del agua y del pienso.
- Enfermedades sistémicas (de la cerda o lechones)
- Enfermedades o lesiones que afecten a la glándula mamaria.
- Epidemiología y/o presentación clínica ligada a ciertos microorganismos.
1. Factores ambientales
El control del ambiente en las salas de parto es un factor clave en la presentación de patologías digestivas en los lechones, estos son extremadamente sensibles al frío en los primeros días de vida. Una temperatura baja afecta de manera directa a la supervivencia de los lechones e incrementa la susceptibilidad a la presentación de diarreas.
El frío en las maternidades (sobre todo a nivel de la placa de descanso de los lechones) predispone a la presentación de diarreas. Por una parte se produce una reducción del peristaltismo intestinal (buen sistema de defensa, contra toxinas y bacterias) y por otro reduce la vitalidad de los lechones haciendo que efectúen menos tetadas y por tanto son más susceptibles a la hipoglucemia.
En las épocas de calor, pueden aparecer fenómenos de hipogalaxia ligados a la falta de consumo de pienso (estrés por calor) y en consecuencia pueden aparecer diarreas en los lechones relacionados con el déficit en el consumo de leche.
La falta de higiene estricta en los módulos de maternidad aumenta de forma exponencial la presión de infección sobre los lechones jóvenes, que en esos momentos cuentan únicamente con la protección inmunitaria pasiva que les proporciona la leche materna. Esta situación crea un desequilibrio importante entre los microorganismos y la capacidad defensiva del animal, presentándose procesos de diarrea cuando la balanza se inclina hacia el lado bacteriano.
Humedad, corriente y tipo de suelo son factores que influyen de manera muy importante en la presentación de diarreas. La humedad hace que la sensación térmica de frío se incremente y las corrientes de aire superiores a 0,15 m/s dan lugar a que aparezcan diarreas en la sala de partos
2. Manejo del agua y del pienso
Un consumo de agua insuficiente a nivel de las cerdas lactantes provoca una importante pérdida en la producción láctea. Es imprescindible verificar los caudales mínimos de agua de las lactantes y cuando son insuficientes es necesario añadir agua en los comederos para maximizar la ingesta de agua. El agua debe reunir unas condiciones microbiológicas y de calidad físico-química aceptables. La contaminación por microorganismos vía agua aumenta la presión de infección y la calidad fisicoquímica puede afectar de forma negativa a la curva de consumo de agua y por ende a la curva de lactación de la cerda. Es cierto que existe cierta adaptación a la calidad fisicoquímica del agua, pero aun así la ingesta de agua se reduce y en consecuencia también se reduce el consumo de pienso y el peso de los lechones al destete.
En el periodo de lactación es necesario un protocolo escrito referente a la administración de agua y pienso; de esta forma se incide tanto en la curva de alimentación como en la presentación de procesos patológicos, como mamitis. Como es sabido existe una relación directa entre la alimentación en gestación y la alimentación en lactación, existiendo una relación inversamente proporcional que tiene que saber manejarse.
En gestación, lo más importante es gestionar bien el consumo de pienso, ya que una administración excesiva no incrementa la productividad de las cerdas y tiene un peso económico brutal en el coste del lechón producido. Es primordial en el período de gestación recuperar a la cerda lo más rápidamente posible. La semana siguiente de haber salido a celo, se le administrará entre 2.8 kg o 3.0 kg durante los primeros 40 días de gestación para bajar luego a 2.5 kg hasta los últimos días de gestación (son datos medios que pueden variar en función de la parición y de la genética).
La alimentación en lactación tiene algunos factores críticos; por un lado está el periparto (±3); por otro, un excesivo racionamiento que dará lugar a un incremento de nacidos muertos. Además un exceso de alimentación está directamente relacionado con mamitis. Es imprescindible un incremento gradual del pienso para adaptar la curva de lactación de las cerdas a la curva de alimentación. Ésta es sin duda una tarea que requiere que sea el operario, adaptándose a la genética, a las instalaciones y a la época del año, el que realice el manejo óptimo de este punto crítico como es la alimentación en el periodo de maternidad. La leche de la cerda es muy rica en inmunoglobulinas IGA, éstas son producidas en la propia glándula mamaria y cumplen un factor de protección local contra patógenos.
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